Inteligencia Artificial: Mitos y Verdades

29/03/2019

 

El tema de la IA es una contingencia a nivel mundial y ya no hay vuelta atrás. Raymond Kurzweil, Co fundador de Singularity University, afirma que al 2045 se va a generar el momento de la singularidad, es decir, la capacidad de la IA va a aumentar en 1.000 millones de veces y superará la capacidad humana… Entonces, cabe preguntarse, ¿qué implicancias tendrá esto? ¿Cómo van a interactuar las máquinas con las personas? ¿Cómo será el futuro de la sociedad y del empleo? ¿Qué desafíos les presenta a las empresas? Estas fueron algunas de las interrogantes a las cuales intentamos dar respuesta en nuestra última edición de Best Talks donde conversamos con Patricio Cofré, Fundador de Metricarts, Gonzalo Sánchez, Fundador de Statknows, Felipe Saxton, CEO de Anastasia y Sebastián Foldvary, Director de Aprendizaje Latam IBM.

 

Algunas de las conclusiones a las que llegamos fueron las siguientes:

 

¿Qué es IA?

 

Según Sebastián Foldvary, la transformación digital pasa por lo que en IBM denominan la era cognitiva que es el valor de todos los datos y la aplicación de soluciones que a través de IA, nos va a permitir reinventarnos.

 

La IA, en palabras de Felipe Saxton, es lo que denominamos metaciencia, la cual abarca cualquier ámbito en el cual el ser humano se desarrolla, por eso es tan importante porque es capaz de impactar en cualquier ámbito donde el ser humano se desarrolle. Existe una democratización, por que los algoritmos son de uso público, entonces la IA es aplicable en cualquier parte del mundo. La IA es como el cerebro humano ya que éste aprende básicamente de dos cosas; de datos y de estimulación sensorial. La IA pretende reemplazar el cerebro humano en esas dos aristas; tomar decisiones desde la experiencia y, por otro lado, algún grado de estimulación sensorial que permita a su vez tomar decisiones. Hoy, el desarrollo está muy avanzado en lo que es visión. El ser humano ve en un cono de 30 grados, es decir, tiene una visión limitada. Pero las máquinas pueden ver en 180 grados.

 

De acuerdo a Patricio Cofré, la IA consiste en emular capacidades humanas como ver, escuchar y entender, sin ser programado explícitamente para ello. El no programarlo cambia todos los paradigmas, porque una máquina que es programada por un humano para resolver un problema siguiendo ciertas reglas nunca va a poder escaparse de esas reglas y vive contenido dentro de los límites y alcances que tú le programas. Cuando una máquina no es programada de forma explícita eventualmente puede ir por un camino distinto y eso dar una solución innovadora, novedosa y con un alto potencial de negocio y transformación de la economía.

 

¿Cómo está impactando al mundo laboral?

 

Según Gonzalo Sánchez, no debemos hablar de desaparición sino de transformación de los empleos. No viene el fin del mundo con la IA; van a transformarse los empleos y van a aparecer nuevos empleos. Todas las laborales manuales van a ser reemplazadas por IA, lo cual va a dignificar a las personas. Esto también traerá como consecuencia que la gente trabaje menos tiempo y pueda dedicarse más al ocio. Por ende, la IA promete una vida de mejor calidad para las personas.

 

Por otro lado, y como bien explicó Felipe Saxton, las máquinas no aprenden solas, sino que bajo contextos muy específicos, entonces es un espacio enrome para que los seres humanos nos transformemos en buenos entrenadores de máquinas y que éstas terminen haciendo las cosas más rutinarias. De esta forma, la IA nos permitirá invertir más tiempo en labores estratégicas.

 

Según indicó Patricio Cofré, con la IA viene mucho trabajo para poder entrenar estas inteligencias artificiales. Así como hoy es tan común que en todas las industrias y empresas hayan programadores, en el futuro debiésemos tener casi el mismo número de entrenadores de inteligencia artificial.

 

¿Cómo está impactando a las empresas e industrias?

 

Hace poco tiempo me tocó vivir una experiencia que bien refleja cómo estamos adoptando la IA en Chile. Realicé una compra en Alemania con un envío por UPS, quienes tienen perfectamente digitalizada su cadena de supply chain. Por ende, yo podía seguir en tiempo real dónde estaba mi compra. El problema fue cuando llegó a Chile y el partner de UPS, que no tiene digitalizado este proceso, perdió mi pedido. Y esto está pasando a nivel concreto en las empresas en Chile, donde queremos ser globales pero no tenemos la infraestructura digital que parte de la organización de la data. Esto es básico para poder entender y empezar a hablar de sistemas mucho más complejos. Entonces, desde un punto de vista estratégico decimos que queremos digitalizar nuestra empresa y partimos de lo macro a lo micro, pero lo más relevante para partir ese camino es la estructuración de la data.

 

Por ende, debemos utilizar la IA como una oportunidad de mejora en procesos y en rentabilidad para las empresas. Felipe Saxton expuso el caso de uno de sus clientes, una de las empresas más grandes de productos de metal que en la práctica tenía errores de planificación comercial los que, a su vez, gatillaban en fallas de producción en torno al 85%. Usando técnicas de IA han llegado a errores de menos del 12% en dos meses y medio de trabajo. Es decir, son resultados concretos que impactan directamente en el EBITDA.

 

Otro caso interesante fue el que compartió Sebastián Foldvary, quien contó que Walmart pidió a IBM aplicar blockchain a un proceso. Entonces IBM les pidió que les dijeran cuánto tardaba un producto desde que lo producen hasta que llegaba a la góndola. Tardaron 27 días en responder. No obstante, con blockchain se tarda solo 2,2 segundos en realizar todo ese tracking.

 

Por esta razón, es importante entender que la IA es un área que tiene que estar en la agenda del gerente general y del directorio. No es un área que dependa del área de sistemas, ya que es estratégica e impacta a toda la compañía.

 

La necesidad de un cambio de mentalidad

 

Según explicó Gonzalo Sánchez, más allá de lo tecnológico tiene que haber un cambio de actitud. Entonces, a los niños hay que enseñarles la máxima creatividad posible, porque la situación de vivir en lo cómodo, en lo confortable y en lo predecible se acabó. Ahora la actitud es aprender, desaprender y volver a aprender.

 

Es importante, a mi juicio, entender que esto no es el futuro sino el presente. Hoy están sucediendo muchos cambios y avances a una velocidad exponencial. En China, por ejemplo, ya se creó un presentador de noticias que puede trabajar 24 horas al día. Entonces, la pregunta que debemos hacernos es ¿cuál es el valor agregado que un presentador humano de noticias va a agregar? Y en general… ¿cuál es el valor que como seres humanos vamos a agregar en el trabajo, en la industria y en la sociedad?

 

La Unión Europea ya está usando IA para los detectores de mentiras para identificar si las personas están o no mintiendo al ingresar a un país. También se está utilizando IA para leer las imágenes y los contenidos que se publican en Facebook para poder detectar depresión temprana en niños y jóvenes. Estamos, entonces, viviendo un mundo de posibilidades que son tremendamente virtuosas para la sociedad y para el desarrollo económico del país, pero también hay ciertas amenazas que tienen que ver con nuestra mentalidad de procesar este cambio tan acelerado.

 

Conclusiones finales

 

Según Patricio Cofré, estamos en un momento único y no por encontrarnos en Latinoamérica estamos alejados, sino que estamos súper cerca y no solo en capacidad de seguir la ola de la IA, sino de crearla. La diferenciación está en los datos. En Chile somos capaces de reconstruir nuestra economía y modernizarla y así dar el siguiente paso.

 

Para Sebastián Foldvary, poder cambiar un hábito debe ser convocante y hay que practicarlo todos los días. Estamos en un mundo que está cambiando exponencialmente y que no va a volver atrás.

 

Felipe Saxton levantó un punto que me parece súper relevante y tiene que ver con que no  debemos olvidar que la IA podría llegar a generar una brecha social importante. Si no le seguimos bien el paso, los países más ricos se harán más ricos y los más pobres se harán más pobres. Entonces, tenemos la responsabilidad de desarrollar nuestras capacidades y empezar a exportarla. Esto debe permear fuerte en Chile donde tenemos muy buena ingeniería pero si no despertamos rápido nos va a comer la ola.

 

Destaco también lo que indicó Gonzalo Sánchez y que me parece clave; la capacidad ética y la empatía nunca van a ser reemplazadas por la tecnología. Tenemos que entender que ésta jamás será un fin sino un medio.

 

Por último, comparto mis propias conclusiones al respecto. Tenemos que ser conscientes de cómo la IA está cambiando el mundo y cómo puede impactar positivamente en múltiples ámbitos. Por ejemplo, puede influir en la infraestructura vial al poder contar con carreteras y autos eléctricos,  en el sistema de oferta y demanda de energía y cómo se va a distribuir a través de un sistema integrado de energías renovables.

 

También se puede aplicar la IA a través de smart agriculture, ya que hoy la capacidad instalada para el desarrollo de la agricultura no es suficiente para los 10 billones de habitantes que seremos de aquí a 10 años. Imaginemos también las infinitas posibilidades que la IA puede entregar a la predicción del clima y de desastres naturales permitiéndonos organizar sistemas efectivos de respuesta frente a potenciales catástrofes.

 

Gracias a la IA también es posible contar con un sistema interconectado de ciudades para promover la seguridad, prevenir delitos y reaccionar de forma más eficiente frente a emergencias tales como accidentes automovilísticos, por ejemplo.

 

En consecuencia, los beneficios y potencialidades de la IA son múltiples y benefician a todos los ámbitos, negocios e industrias. Durante mi última visita a Silicon Valley escuché esta frase que me hace mucho sentido para cerrar este blog: hoy, la IA no es para diferenciarse en el mercado, sino para sobrevivir. Sin IA no eres nadie.

 

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